Osmay Vazquez

Un ciego que no quería probar

Desafiando la geografía y a Descartes

Como psicólogo graduado en la Habana, emigré a México para estudiar una Maestría en Desarrollo Humano. Desde el año 2000 soy profesor universitario en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Más tarde me hice consultor de empresas, involucrado en proyectos allí y en Latinoamérica. Hoy trabajo como psicólogo, consultor y coach. Me dedico a resolver problemas que involucran obstáculos en la interacción de las personas. Intervengo en procesos de formación y desarrollo, que provocan mejor razonamiento, creatividad y liderazgo. Ahora vivo entre la Ciudad de México y Marbella, aunque parezca descabellado. Allá trabajo y acá disfruto de la pareja, de la familia política, del mar Mediterráneo y del vino tinto con queso de oveja.

Con maleta en mano volaría a casa desde Málaga a mediados de marzo del 2020 y se declaró en España el estado de alarma. Los contagios y muertes por Covid-19 la convertían en pandemia. Nos enfrentó a la fragilidad de la vida: reconstruir el futuro era inminente. En estas circunstancias hice varios cursos con Andalucía Digital. Así me impulsé a trabajar virtualmente, lo cual no había experimentado antes. Jamás pensé tener una web y un blog, herramientas para funcionar mejor en lo profesional y en la vida. Si las redes sociales amplifican audiencias y provocan comunicaciones instantáneas, un espacio en internet es evidencia de que existimos sin importar la geografía. Hasta la filosofía de Descartes hoy se actualiza: pienso y publico en la red; luego existo.

Decidir nuevas formas de vida y trabajo

Antes de estudiar psicología renuncié a la carrera de Cibernética-Matemática; en ese entonces dejé a un lado las máquinas, pero jamás pensé que hoy sería psicólogo “virtual”. Ha llegado la hora de reinventar mi carrera para conseguir no sólo mejores soluciones laborales propias. Toca construir el futuro del trabajo y aportar a cualquier persona, dentro o fuera de la empresa, en pro de nuevas habilidades para vivir mejor en el mundo que renovemos. La vida nos lo está demostrando.

Mi primera experiencia como profesor virtual fue en un taller sobre Resiliencia durante 12 horas con la universidad. En ese espacio todos emprendimos el reto de poner a prueba la decisión de mantenernos firmes y crecer nuestro mundo mental y circundante. Conseguimos apertura, reflexión profunda, intimidad y más conciencia. Construimos vínculos humanos frente a la cámara que modificaba la noción del espacio, del tiempo y los 9036 kilómetros de distancia con México. ¿Venceríamos el miedo al otro por la ausencia del contacto físico y el efecto de cierto “anonimato”? ¿Prevalecería la fuerza inherente de la necesidad de cambio, del contacto social y de la apertura intencional? Todos ampliamos nuestros marcos, aprendimos mutuamente y demostramos adaptabilidad.

Si los tiempos que corren retan lo establecido, por qué no aprovechar para funcionar como “persona-empresa virtual” y sistematizar contenidos y prácticas en formato digital. La idea que defiendo es integrar todo el trabajo presencial anterior e insertarme en el mundo virtual, trascendiendo los espacios conquistados. Estaré disponible online, más allá de mis clientes y de la universidad. No es más que ponerse a tono con la realidad, intentando flexibilidad y adaptación al cambio.

Mi casa virtual es tuya también

Con este blog pretendo actualizarme y demostrar que el confinamiento físico expandió mi mente. Aprovecharé la ocasión para vivir la experiencia de gestionar mi crecimiento profesional con otras prácticas y en cualquier geografía. Aprender de nuevas experiencias con personas “virtuales” y adquirir nuevas habilidades será una bendición. Me interesa transformar vidas y mejorar el mañana, mío y de otros. Desde luego, dependerá de cada quien, los dispuestos a adaptarse e interesados en crecer. No hay una opción que no sea empezar por mi propia casa, que ahora está abierta para todos en la red.

Mientras culmino esta reflexión, recreo cada momento tecnológico y muy humano durante los meses de inquietud vividos. Ahora puedo decirle a mi yo del futuro: querido “Tecno-Osmay”, aún no nos jubilamos y bien pudiera. Queda camino profesional por recorrer en una vida en la que mejoraremos como personas, gracias a la inteligencia y la voluntad humanas. En ella, las máquinas serán nuestras aliadas e ingrediente en la reconstrucción de un mundo mejor.

10 comentarios en “Un ciego que no quería probar”

  1. Asi lo digo a mis alumnos que extranan sus companeros que estamos aprendiendo y aportando a su futuro laboral. Es una gran oportunidad, les digo. Siempre menciona a mi hija, Luna que pude viajar por todo el mundo, su trabajo es en linea. Ahora esta en Creta, Grecia, disfrutando de una clima y pueblo muy calida. Destaco con mis alumnos de secundaria, que aunque estamos solos, cuando llegamos a la plataforma tenemos que saludar etc porque alli somos una comunidad de companeros y nuevas amistades y las reglas de convivivencia deberian continuar..mas bien para que pueden sentir calor humano y cierra la brecha del nueva modalidad virtual. Un abrazo Osmay desde Yucatan.x

    1. Tessa querida, eres tan especial mujer y profesora, que te recuerdo siempre. Debí aprovecharte más, pero todos tenemos nuestros propios límites. Me encantará verte virtual o presencialmente en algún momento. Seguimos leyéndonos. Hay otras publicaciones en el blog. Sigamos construyendo futuro! Abrazo y beso, Osmay.

  2. Querido Osmay, leerte es un placer. Sin duda, tus palabras son un fiel reflejo del excelente ser humano y profesional que eres. Seguro la vida en algún momento me permitirá aprender más de ti, mientras aprovecho estas gotitas de sabiduría.
    Abrazo virtual.

    1. Olga, muchísimas gracias por pensarme de esa manera. Sigamos aprendiendo juntos. No dejen de compartir las publicaciones para ir sumando a los interesados. Un fuerte abrazo!

    1. Silvio, no sabes el gusto que me da que me leas y me lo hagas saber. Tengo gratos recuerdos de ti y de tus paisanos, los de tu tierra y los de Pharma. Sigamos en comunicación y compartiendo las publicaciones para que puedan leerlas más personas. Un fuerte abrazo!

    1. Aida, esa es la idea, compartir vivencias, reflexionar sobre ello, sumar a los aprendizajes que nos sirven a todos, intentar alguna invitación para que construyamos una vida mejor. Un fuerte y cariñoso abrazo!

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